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Viajar a Estados Unidos será más caro: Trump sube el precio de la ESTA

La EE.UU. duplica el coste de la ESTA y encarece los viajes desde Latinoamérica es una noticia que está generando preocupación entre viajeros y agencias de turismo. El aumento del coste de la ESTA a 40 dólares impactará a turistas de Latinoamérica y Europa, encareciendo los viajes a Estados Unidos desde septiembre de 2025.

Un cambio en las reglas del juego

A partir del 30 de septiembre de 2025, quienes planeen viajar a Estados Unidos bajo el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA) deberán pagar casi el doble de lo que cuesta actualmente. El importe pasará de 21 dólares (18 euros) a 40 dólares (34 euros), lo que representa un incremento significativo en un momento en que el país norteamericano registra un descenso en la llegada de turistas extranjeros.

Cómo funciona la ESTA

La ESTA es un requisito obligatorio para viajeros de 41 países que forman parte del Programa de Exención de Visado (VWP). Este documento electrónico permite visitar Estados Unidos por motivos de turismo o negocios durante estancias de hasta 90 días sin necesidad de tramitar un visado tradicional.

Con una validez de dos años, la ESTA se ha convertido en una herramienta clave para facilitar el flujo de viajeros internacionales. Sin embargo, el aumento en el coste puede convertirse en un obstáculo adicional para quienes buscan experiencias turísticas en Estados Unidos.

La nueva estructura de tasas

El desglose de la nueva tarifa establece una tasa de tramitación de 10 dólares (8,50 euros) y una tasa adicional de autorización de 30 dólares (25,60 euros). Esta última se reparte entre dos fondos:

  • 17 dólares (14,50 euros) destinados a la promoción de viajes hacia Estados Unidos.
  • 13 dólares (11 euros) que van directamente al Fondo General del Tesoro.

En caso de que la solicitud sea rechazada, los solicitantes solo perderán los 10 dólares de tramitación, lo que refleja la estructura de riesgo del proceso.

Impacto en viajeros de Latinoamérica

Aunque la ESTA no aplica a todos los países latinoamericanos, el encarecimiento afecta directamente a quienes viajan con doble nacionalidad o desde países europeos exentos de visado. Además, el aumento de los visados para naciones como Argentina, México, Brasil, China e India, que verán una nueva tasa de 250 dólares (287 euros) a partir del 1 de octubre de 2025, genera un efecto dominó que eleva el coste total del visado a 442 dólares (379 euros).

Este precio convierte al visado estadounidense en uno de los más caros del mundo, a la par con países como Australia o el Reino Unido.

El descenso del turismo en EE.UU.

La subida de precios llega en un momento crítico. Según datos de la Oficina Nacional de Viajes y Turismo de Estados Unidos, las llegadas internacionales (sin contar Canadá y México) han caído un 1,6% en lo que va de 2025, lo que equivale a más de tres millones de visitantes menos respecto al año anterior.

En julio, los viajes de extranjeros se redujeron en un 3,1%, hasta los 19,2 millones de personas, marcando el quinto mes consecutivo de descenso en 2025. Estas cifras ponen en duda la recuperación esperada tras la pandemia y complican las expectativas de alcanzar nuevamente los 79,4 millones de turistas registrados antes de 2020.

Reacción del sector turístico

La Asociación de Viajes de Estados Unidos criticó la medida, argumentando que encarecer los trámites migratorios en un contexto de caída en el número de visitantes solo agrava el problema. Para la industria, cada barrera económica o burocrática representa un freno adicional para el turismo internacional.

Agencias de viajes y aerolíneas de Latinoamérica también han mostrado preocupación, ya que un aumento en los costes puede afectar la competitividad de los paquetes turísticos hacia Estados Unidos frente a otros destinos más accesibles.

Efecto psicológico en los viajeros

Más allá del impacto económico, la duplicación de la tarifa tiene un efecto psicológico en los viajeros. El hecho de pagar más por un permiso que antes costaba la mitad puede generar la percepción de que viajar a Estados Unidos se está volviendo menos hospitalario o atractivo, empujando a los turistas a optar por otras alternativas.

Competencia con otros destinos

Con este aumento, Estados Unidos corre el riesgo de perder terreno frente a destinos como España, México, Tailandia o Turquía, que han implementado políticas más abiertas y accesibles para atraer visitantes internacionales. La relación entre precio y experiencia se convierte en un factor decisivo al momento de elegir dónde pasar las vacaciones.

Razones detrás del incremento

El aumento en la tarifa no es fortuito. Según la legislación aprobada por el Congreso de EE.UU. en julio de 2025, la medida busca reforzar la promoción del turismo y aumentar los ingresos del Tesoro. Sin embargo, los críticos argumentan que el verdadero trasfondo es compensar el déficit en las cuentas públicas y la reducción en la entrada de divisas por turismo.

Tendencias en la movilidad internacional

El encarecimiento de la ESTA y los visados ocurre en un contexto donde la movilidad global está redefiniéndose. Factores como la inflación, la incertidumbre política y los cambios en las políticas migratorias están moldeando el mapa turístico internacional.

Los países que simplifiquen los procesos de entrada y mantengan tarifas competitivas estarán mejor posicionados para captar la atención de viajeros que buscan experiencias sin complicaciones.

Implicaciones a largo plazo

Si bien la medida generará ingresos inmediatos, el riesgo a largo plazo es que Estados Unidos pierda atractivo como destino. La economía del turismo depende en gran parte de la percepción, y si esta se inclina hacia la idea de que viajar al país es costoso y complicado, la tendencia a la baja podría intensificarse.

Perspectivas para los próximos años

Con la entrada en vigor del nuevo coste de la ESTA y las tasas adicionales en visados, el panorama para 2026 se presenta desafiante. Analistas prevén que, de no implementarse medidas complementarias para estimular el turismo, Estados Unidos podría quedar rezagado frente a competidores internacionales más accesibles.

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