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Cómo mejorar la accesibilidad con instalación de ascensores en comunidades

En muchas ciudades, especialmente donde abundan las calles viejas y los edificios con historia se agolpan unos contra otros por todas partes, muchas viviendas tienen barreras que pueden suponer un verdadero desafío a sus vecinos. Además, el número de personas mayores y personas con movilidad reducida es cada vez mayor, y muchos sienten que el entorno no está hecho para ellos, y eso limita mucho su vida.

La accesibilidad universal no es solo un derecho más, es un factor clave para mejorar la calidad de vida de todos y tejer ciudades más inclusivas. Y de esto se encarga Disel Studio, una empresa de ascensores en Madrid que sabe cómo poner solución incluso a los retos más difíciles. No solo se dedican a la instalación de ascensores en comunidades, sino que diseñan y adaptan cada proyecto para que cada comunidad pueda recuperar la libertad y la comodidad de moverse sin obstáculos. En este artículo, te vamos a contar cómo lainnovación y la apuesta por la inclusión pueden cambiar el paisaje urbano desde la base.

La accesibilidad como inversión social: el papel clave de la instalación de ascensores en comunidades

Cuando hablamos de la instalación de ascensores en comunidades, muchas veces solo se piensa en el coste o en las molestias que este tipo de obra acarrean. Pero la verdad es que en realidad es una inversión en calidad de vida y en inclusión social. Especialmente en edificios antiguos o con vecinos muy mayores, para los que poder moverse sin barreras cambia radicalmente su rutina.

Además, las normativas de accesibilidad obligan a muchas propiedades a dar este paso. Como lo hace el artículo 10.1.b y 17.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, que puede obligar a poner un ascensor en la comunidad cuando sea solicitado por un propietario con más de 70 años o si tiene alguna discapacidad. 

La Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, así como la Ley de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, también señalan la necesidad de que los edificios privados dispongan de accesos adaptados para todos sus vecinos.

Pero más allá del deber legal, está el deber ético de garantizar que cada vecino pueda disfrutar sin limitaciones de su hogar

Innovación y adaptación en edificios históricos: Soluciones que llevan la accesibilidad a lo imposible

Instalar un ascensor en un edificio antiguo o con espacios reducidos puede parecer misión imposible, pero los expertos pueden hacerlo. Gracias a soluciones técnicas innovadoras, hoy en día es posible hacer la instalación de un ascensor sin obras de gran envergadura o en construcciones que enfrentan retos arquitectónicos complejos, manteniendo siempre la eficiencia y durabilidad que garantizan el mejor rendimiento a largo plazo.

Por ejemplo:

  • Cuando el edificio no cuenta con un foso profundo y tiene un espacio muy limitado, instalar un ascensor hidráulico para comunidad, es la solución ideal. Además, colocar un ascensor sin hueco reduce costes y tiempo de obra, por lo que los vecinos no tendrán que sufrir muchas molestias. 
  • Otra solución moderna muy popular es la instalación de un ascensor en el hueco de la escalera, que es la alternativa perfecta cuando los huecos son estrechos y complican la colocación convencional de un ascensor sin renunciar a la seguridad ni comodidad.
  • Si el espacio de la escalera no es suficiente y no hay disponible ningún otro hueco, la solución podría ser colocar un ascensor en la fachada. Esta instalación no ejercerá ninguna carga sobre el edificio ni lo perjudicará de ninguna otra forma.

Sea como sea la disposición de la construcción, la mejor opción es encargar el estudio de la situación a los profesionales. Estos podrán ofrecer soluciones a medida que respetan la estética del edificio y cumplan con las normativas vigentes. De este modo, cualquier preocupación por preservar el valor histórico y arquitectónico del edificio desaparecerá.

El reto de la inclusión urbana: comunidades activas contra el aislamiento

La accesibilidad no es solo una cuestión de normativa o tecnología, sino una responsabilidad colectiva para que nadie quede marginado en su propio hogar. Y es que, en muchos edificios la falta de soluciones provoca aislamiento y pérdida de independencia en los vecinos mayores, la gente en silla de ruedas, con muletas o con movilidad reducida.

Por eso, cada vez más comunidades apuestan por eliminar barreras a través de la instalación de ascensores, transformando la convivencia y facilitando la vida diaria para todos. Este tipo de acciones fortalecen el tejido social, fomentan la solidaridad vecinal y mejoran la calidad de vida, porque una vecindad cuida a sus miembros y abre sus puertas a todos.En Disel Studio ofrecen un servicio integral que abarca desde el asesoramiento técnico y la ayuda con la tramitación de subvenciones, hasta la instalación final y el mantenimiento posterior. De esta manera, adaptan cada proyecto a las necesidades reales de los vecinos, mejorando su bienestar y fomentando la inclusión.

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